Posteado por: axaen | enero 28, 2010

CHIMPANCÉS Y BONOBOS

El chimpancé común (Pan troglodytes) es una especie de primate homínido propia de África tropical. Los chimpancés —junto a los bonobos— son los parientes vivos más cercanos al ser humano; su rama evolutiva se separó de la rama de los humanos hace aproximadamente 7 millones de años y comparten el 96% del ADN[1] con ellos, lo que ha llevado a Jared Diamond a utilizar el término “el tercer chimpancé” para referirse a nuestra propia especie.

Podemos encontrar chimpancés en las selvas tropicales y sabanas húmedas de África central y occidental. Solían habitar la mayor parte de esta región, pero su hábitat ha sido drásticamente reducido en los últimos años.

Los chimpancés adultos pueden medir hasta 130 cm (hembras) y 160 cm (machos), y los adultos pesan entre 40 y 70 kg, aunque poseen una fuerza muy superior a la humana. Sus cuerpos están cubiertos por un pelaje grueso de color marrón oscuro, con excepción del rostro, dedos, palmas de la mano y plantas del pie. Tanto sus pulgares como el dedo grande del pie son oponibles, permitiendo un agarre preciso. La gestación del chimpancé dura ocho meses. Las crías son destetadas aproximadamente a la edad de tres años, pero generalmente mantienen una relación cercana con su madre por varios años más. La pubertad es alcanzada a la edad de ocho a diez años y su esperanza de vida es de 50 años en cautiverio.Su dieta es principalmente vegetariana (frutas, hojas, nueces, raíces, tubérculos, etc.), complementada por insectos y pequeñas presas; existen instancias de cacerías organizadas. En algunos casos —como la matanza de cachorros de leopardo— esta cacería parece ser un esfuerzo de protección por los chimpancés, más que una motivación por el hambre. Sin embargo, los chimpancés a menudo cazan en bandas por alimento; esto demuestra que son capaces de cazar en grupo como los humanos y que poseen un gusto por la carne. Existen casos documentados de canibalismo, aunque es poco común.

Los chimpancés viven en grupos llamados comunidades que oscilan entre los 20 y más de 150 miembros, consistiendo de varios machos, hembras y jóvenes. Sin embargo, la mayor parte del tiempo se desplazan en pequeños grupos de unos pocos individuos. Los chimpancés son tanto arbóreos como terrestres, pasando la misma cantidad de tiempo sobre los árboles que sobre el suelo. Su modo de desplazamiento habitual es a cuatro patas, utilizando las plantas de los pies y las segundas falanges de los dedos de las manos, y pueden caminar en posición bípeda únicamente por distancias cortas.

El chimpancé común vive en sociedades de fisión-fusión, donde el apareamiento es promiscuo. Los chimpancés pueden tener los siguientes grupos: Solo machos, hembras adultas y su descendencia, grupos con miembros de ambos sexos, una hembra y su descendencia, o individuos solitarios. En el centro de la estructura social se encuentran los machos, quienes patrullan y cuidan a los miembros de su grupo, y participan en la búsqueda de alimento. Entre los machos usualmente hay una jerarquía de dominancia. Sin embargo, la inusual estructura social de fisión-fusión, en la cual porciones del grupo parental puede separarse o volverse a unir a él, es altamente variable en términos de que individuos particulares se congregan en un momento dado. Esto se debe principalmente a que los chimpancés tienen un alto nivel de autonomía dentro de la fisión-fusión de los grupos a los que pertenecen. También las comunidades de chimpancés tienen grandes rangos de territorio que se solapan con los de otros grupos.

Como resultado, individuos chimpancés con frecuencia van solos en la búsqueda de alimentos, o en grupos pequeños. Como se indicaba, estos pequeños grupos también emergen en una gran variedad de tipos para una gran variedad de propósitos. Por ejemplo, una pequeña tropa de machos puede organizarse para cazar y obtener carne, mientras que un grupo consistente de un macho maduro y una hembra madura pueden establecerse como grupo con el propósito de copular. Un individuo puede encontrarse con otros individuos con cierta frecuencia pero pueden haber peleas con otros individuos no frecuentados. Debido a la varianza frecuente de la forma como los chimpancés se asocian, la estructura de sus sociedades es muy complicada.

Reciente evidencia proveniente de los análisis de ADN sugieren que el bonobo (Pan paniscus) y el chimpancé común se separaron hace un millón de años aproximadamente. La línea del chimpancé se separó del linaje que desembocó en los humanos aproximadamente hace seis millones de años. Dado que no han sobrevivido otras especies del género Homo, ni de los Australopithecus, ni de los Paranthropus, las dos especies de chimpancés están igualmente relacionadas con los seres humanos y son sus parientes vivos más próximos. El bonobo no fue reconocido como una especie independiente hasta 1929, y en el idioma común la designación “chimpancé” a menudo se aplica a ambos simios. Los primatólogos prefieren reservar el nombre “chimpancé” para el Pan troglodytes. Aunque las diferencias anatómicas entre ambas especies son pequeñas, su comportamiento tanto sexual como social muestran diferencias marcadas. Pan troglodytes posee un comportamiento de caza grupal basado en machos beta liderados por machos alfa relativamente débiles, una dieta omnívora y una cultura compleja con fuertes lazos.

En http://es.wikipedia.org/wiki/Pan_troglodytes

Bonobo

El bonobo (Pan paniscus), también llamado chimpancé pigmeo (o menos frecuentemente chimpancé grácil o chimpancé enano), es una de las dos especies que componen el género de los chimpancés, Pan. La otra especie del género Pan es el chimpancé común (Pan troglodytes).

El bonobo fue descubierto por primera vez en 1928, por el anatomista americano Harold Coolidge, que presentó un cráneo en el museo Tervuren en Bélgica que se creía pertenecía a un chimpancé joven. Sin embargo, el mérito del descubrimiento del mismo como especie diferenciada se atribuye al alemán Ernst Schwarz, que publicó el descubrimiento en 1929. La especie se distingue por la tendencia a que sus individuos anden erguidos en ocasiones, por su cultura matriarcal e igualitaria, y por el papel preponderante de la actividad sexual en su sociedad.

Una teoría sobre el origen del nombre “bonobo” afirma que es un error de pronunciación del nombre del pueblo de Bolobo, en el río Congo. Sin embargo, una explicación más plausible es que proviene de la palabra “ancestro” en un antiguo dialecto Bantú.

El nombre científico del bonobo es Pan paniscus. Como el 98% de su ADN es idéntico al del Homo sapiens[1] , están más emparentados con los humanos que con los gorilas.

Por lo tanto, la comunidad científica reclasificó la taxonomía del bonobo (y el chimpancé común), cambiando su nombre de familia Pongidae a Hominidae, que incluye a los humanos.

Sin embargo, aún hay controversia. Una minoría de científicos, como Morris Goodman[2] de la Wayne State University de Detroit argumentan que, ya que tanto el bonobo como el chimpancé común están emparentados tan de cerca con los humanos, el nombre de su género debería ser también clasificado dentro del género humano Homo: Homo paniscus, Homo sylvestris u Homo arboreus. Una propuesta alternativa sugiere que el término Homo sapiens es realmente el problema, y que la humanidad debería ser reclasificada como Pan sapiens. En cualquiera de los casos, un cambio en la taxonomía es problemático, ya que complica la taxonomía de otras especies emparentadas con la humana, incluyendo el Australopithecus. Muchos otros científicos no consideran que sean necesarios ni convenientes esos cambios que se basan exclusivamente en la distancia genética ignorando otros criterios: morfológicos, adaptativos, etc.

Pruebas recientes de ADN sugieren que las especies del bonobo y el chimpancé común se separaron la una de la otra hace menos de un millón de años.[3] La línea común bonobo/chimpancé se separó de la línea evolutiva humana hace aproximadamente unos seis millones de años. Como no ha sobrevivido ninguna especie anterior al Homo sapiens en la línea evolutiva humana, ambas especies de chimpancé son el pariente vivo más próximo de los humanos.

El bonobo es más grácil que el chimpancé común. Su cabeza es menor, pero tiene una frente más ancha. Tiene la cara negra con labios rosados, orejas pequeñas, orificios nasales anchos, y pelo largo en la cabeza. Las hembras tienen pechos ligeramente prominentes, en contraste con los pechos planos de otros primates hembra, aunque no tan prominentes como los de las hembras humanas. El bonobo tiene también un cuerpo delgado, hombros estrechos, cuello delgado y piernas largas comparado con el chimpancé común. Los bonobos caminan erguidos el 25% del tiempo en sus desplazamientos por el suelo. Estas características, junto con su postura, le da a los bonobos una apariencia más humana que los chimpancés comunes. Así mismo, los bonobos tienen una gran diferenciación facial, al igual que los humanos, de modo que cada individuo tiene una apariencia significativamente distinta, permitiendo el reconocimiento visual en la interacción social.

Frans de Waal, uno de los más importantes primatólogos a nivel mundial, afirma que el bonobo es capaz de manifestar altruismo, compasión, empatía, amabilidad, paciencia y sensibilidad.

Observaciones recientes en su entorno han confirmado que los machos en los grupos de chimpancé común son extraordinariamente hostiles hacia los machos externos al grupo. Organizan grupos de exterminio para “patrullar” en busca de machos desafortunados que puedan estar viviendo en solitario cerca de su grupo. Este no parece ser el comportamiento de los machos o hembras bonobos, que parecen preferir el contacto sexual dentro de su grupo más que la búsqueda de confrontaciones hostiles con extraños. El bonobo vive en ubicaciones donde no habita el más agresivo chimpancé común. Posiblemente el bonobo ha preferido dejar un amplio margen con respecto a su más violento y físicamente fuerte primo. Ninguno de los dos nada, y suelen habitar zonas opuestas de anchos ríos.

Los bonobos, por lo menos en cautividad, suelen ser considerados como más inteligentes que los chimpancés.

Las relaciones sexuales juegan un papel preponderante en las sociedades de bonobos, ya que son usadas como saludo, como método de resolución de conflictos, como medio de reconciliación tras los mismos, y como forma de pago mediante favores tanto de machos como de hembras a cambio de comida. Los bonobos son los únicos primates (aparte de los humanos) que han sido observados realizando todas las actividades sexuales siguientes: sexo genital cara a cara (principalmente hembra con hembra, seguido en frecuencia por el coito hembra-macho y las frotaciones macho-macho), besos con lengua y sexo oral.

La actividad sexual tiene lugar tanto dentro de la familia inmediata como fuera de ella, y suele implicar tanto a adultos como a crías[5] . Los bonobos no forman relaciones estables con parejas individuales. Tampoco parecen discriminar en sus comportamientos sexuales según género o edad, con la posible excepción de las relaciones sexuales entre madres y sus hijos adultos; algunos observadores creen que esos emparejamientos son tabú. Cuando los bonobos encuentran una nueva fuente de comida o lugar de alimentación, la excitación general suele desembocar en una actividad sexual en grupo, presumiblemente descargando la tensión de los participantes y permitiendo una alimentación pacífica[6] .

Los machos bonobo practican con frecuencia varias formas de sexo genital entre ellos (frot).[7] Una de las formas consiste en ambos machos colgando de un árbol cara a cara mientras frotan sus penes entre sí. También se ha observado a los machos bonobos realizando esta actividad en el suelo. Una forma especial de la misma, empleada por los machos como reconciliación tras un conflicto, se realiza con ambos tumbados en el suelo y trasero con trasero, mientras frotan sus bolsas escrotales entre ellas.

Las hembras bonobo también usan el sexo genital hembra-hembra (tribadismo) como forma de establecer relaciones sociales entre ellas, fortaleciendo así el núcleo matriarcal de la sociedad bonobo. La estrecha relación entre las hembras les permite dominar la estructura social – aunque los machos son físicamente más fuertes, no pueden plantar cara solos a un grupo unido de hembras, y no suelen colaborar entre ellos de esa forma. Las hembras adolescentes suelen abandonar el grupo en el que nacen para unirse a otro. Esa migración habitual de las hembras hace que el fondo genético de los bonobos se mezcle con frecuencia.

A pesar del enorme incremento en la actividad sexual, la tasa de reproducción no es mayor que la de los chimpancés comunes. Las hembras cuidan de sus crías y las alimentan durante cinco años, y pueden dar a luz cada cinco o seis años. Comparadas con las de chimpancé común, las hembras de bonobo recuperan la actividad sexual mucho antes tras el parto, lo que les permite reincorporarse a las costumbres sexuales de su sociedad. Incluso los animales estériles o demasiado jóvenes o viejos para reproducirse participan en estas actividades sexuales.

Richard Wrangham y Dale Peterson enfatizan el uso del sexo por parte del bonobo como mecanismo para evitar la violencia.

“Tanto el chimpancé común como el bonobo evolucionaron del mismo ancestro que dio lugar a los humanos, y sin embargo el bonobo es de las especies más pacíficas y no agresivas de mamíferos que hoy día viven en la tierra. Han desarrollado vías para reducir la violencia que permean toda su sociedad. Nos muestran que la danza evolutiva de la violencia no es inexorable”.

Las hembras tienen un tamaño mucho más pequeño que los machos, pero un estatus social mucho mayor. Los encuentros agresivos entre machos y hembras son raros, y estos se muestran tolerantes para con cachorros y crías. El estatus de un macho es un reflejo del de su madre, y el vínculo madre-hijo es con frecuencia muy fuerte, manteniéndose durante toda la vida. Aunque existen jerarquías sociales, el rango de cada individuo no toma un papel tan preponderante como en otras sociedades de primates.

Los bonobos son activos desde el amanecer hasta el crepúsculo, y viven siguiendo un patrón fisión-fusión: una tribu de cerca de un centenar se dividirá en pequeños grupos durante el día mientras buscan comida, y luego se reúnen por la noche para dormir. Duermen en los árboles, en nidos que construyen ellos mismos. A diferencia de los chimpancés comunes, de los que se sabe que ocasionalmente cazan otros monos, los bonobos son principalmente frugívoros, aunque también comen insectos y ocasionalmente se les ha visto atrapando pequeños mamíferos como las ardillas u otros primates.

Los bonobos pueden pasar la prueba del espejo, que sirve para demostrar la conciencia de uno mismo. Se comunican principalmente mediante sonidos, aunque aún no se conoce el sentido de sus vocalizaciones; sin embargo, los humanos comprenden de forma sencilla sus expresiones faciales[1] y algunos de sus gestos con las manos, como la invitación a jugar. Dos bonobos, Kanzi y Panbanisha, han aprendido un vocabulario de cerca de 400 palabras que pueden escribir usando un teclado especial de lexigramas (símbolos geométricos), y pueden responder a preguntas formuladas de viva voz. Algunos, como el bioético Peter Singer, argumentan que esos resultados califican a los bonobos al “derecho a la supervivencia y la vida”, derechos que los humanos teóricamente reconocen a todas las personas.Cerca de 10.000 bonobos viven solamente al sur del Río Congo y al norte del Río Kasai (un tributario del Congo)[5] , en las selvas húmedas de la República Democrática del Congo en África central. Son una especie en peligro de extinción, debido tanto a la pérdida de su hábitat natural como a la caza con fines alimentarios; esta última ha experimentado un incremento dramático durante la última guerra civil en el país, a causa de la presencia de milicianos fuertemente armados incluso en áreas remotas “protegidas” como el Parque Nacional de Salonga. Hoy día, quedan unos cuantos miles de bonobos como mucho, formando parte de una pauta mucho más general de extinción de los simios.

En http://es.wikipedia.org/wiki/Pan_paniscus


Respuestas

  1. Buena nota. ¿Sabìas que la BBC presentó un documental “filmado” enteramente por chimpancés?

    • Me imagino hay mucho sobre el asunto y cada día más asombrosas esas investigaciones, pero el objeto de colgar estos dos ejemplos de primates es la noticia de cómo durante mucho tiempo el chimpancé llamó la atención de la comunidad científica porque explicaba muy bien a través de sus conductas agresivas, la del Hombre, porque el chimpancé asesinaa otros. Hoy día es el Bonobo cuando está al borde de la extinción el que despierta mayor curiosidad porque apenas para ellos la agresividad se canaliza a través del sexo, el sexo como máquina para la paz y sin condicionantes, la empatía y la tolerancia en medio de un matriarcado…prefiero ser bonobo a chimpancé.

  2. [...] CHIMPANCÉS Y BONOBOS enero, 2010 2 comentários 4 [...]


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.